No intentes impresionar a otros creyentes (Levítico 10:1–3)

Aarón, el primer sumo sacerdote de la nación de Israel, acababa de ofrecer algunos sacrificios al Señor. Él y Moisés entraron en el tabernáculo. Cuando salieron del tabernáculo y bendijeron al pueblo, vieron algo asombroso. Fuego descendió del cielo y consumió la ofrenda sobre el altar. Como es de esperar, cuando el pueblo lo vio,









